Con las secuelas de una golpiza y mostrando llagas, en brazos y pechos, por las quemaduras de cigarro, el profesor de nivel de telesecundaria, Santiago Ambrosio Hernández desgrana su testimonio. “Fue la noche del martes 16 de enero, como a las 21:30 horas cuando salí de un taller mecánico por Brenamiel, me dirigía a San Martín Mexicapam, pero en el trayecto, a la altura del mercado zonal de Santa Rosa me cerraron el paso dos carros, uno de ellos era un coche tsuru sin placas, de color plateado o gris. Se bajaron tres tipos y se subieron al mío, me empujaron bocabajo al asiento, uno de ellos se puso el volante y los otros me empezaron a golpear.
Me preguntaron a qué organización pertenecía, yo negué todo, me insistieron: “No te hagas güey, ya te has escapado varias veces, tú eres del FALP (Frente Amplio de Lucha Popular).” Yo les dije que no, pero no dejaron de darme golpes ene l estómago. Nunca les pude ver la cara, y siempre me mantuvieron boca bajo…” -¿Algunas preguntas en especial?- A cada rato me preguntaban en dónde andaba Gervasio García, Jesús López, y el compañero Gustavo. A los tres, me decían, se los llevará la chingada,. Me quitaron el celular y le arrancaron el chip. Fueron como dos horas de secuestro y me dejaron abandonado por Las Caballerizas, en la parte alta de la colonia Heladio Ramírez López. Ahí dejaron mi carro y las llaves. Revisaron la guantera, de mi maleta revolvieron los papeles y en la cartera cargaba mil 500 pesos de mi quincena. El profesor denunció el suceso en las oficinas del FALP y responsabilizó al Gobierno Estatal de su integridad. -¿Tú has participado en las movilizaciones de la Asamblea Popular de los Pueblos Oaxaqueños?- Sí, y no se qué de malo tiene. Soy profesor y es notorio que todo lo sucedido es consecuencia de mi participación en la lucha política, de estar en el movimiento popular. Del caso Jesús López Rodríguez portavoz del FALP e integrante de la APPO, sostuvo que se trata de un hecho de intimidación, de hostigamiento del gobierno de Ulises Ruiz, “él dice que llama a la reconciliación pero sus funcionarios o él mismo están haciendo lo contrario. Nos preocupa mucho por que a veces Ulises desconoce lo que hacen grupos paramilitares, quienes operan libremente y con impunidad. Para nosotros este caso es una amenaza para la dirigencia del FALP. El gobierno dice que estamos en otro etapa, sin embargo, esto demuestra que sigue la represión y la gente volverá a movilizarse, no nos queda otro camino…”
Raciel Martínez, NOTICIAS 9A, 18 de enero de 2007