Ante los rumores de un posible desalojo, simpatizantes de la autodenominada APPO, realizaron un recorrido por diferentes calles aledañas al Zócalo capitalino, para desalojar a algunos ambulantes que entorpecieran el paso o sus propios intereses. Con el apoyo de algunos vendedores que se ubicaron en la plaza Alameda y Zócalo capitalino después de 14 de junio, la APPO determinó desalojar a aquellos que no pusieran en sus puestos alguna consigna en contra del mandatario estatal.
Fuente: EL IMPARCIAL, 1B, De la Redacción, lunes 21 de agosto, 2006